Además, su ubicación, está junto a la vía
Verde declarada por el Ministerio de Medio Ambiente, y que discurre
entre Yecla y Alcoy, y desde esta hasta Gandia o Alicante por las
distintas vías del tranvía de la época, del emblemático
VAY. Un sitio idóneo para practicar bicicleta o rutas a pie.
Además, esta vía fue completada, en octubre del 2004,
con la colocación de un gran puente de hierro sobre el Río
Vinalopó, aprovechando los pilares existentes del tren Chicharra.
Por lo que el albergue no podría tener mejor emplazamiento.
MONUMENTOS Y LUGARES EMBLEMÁTICOS:
• Iglesia
Se construyó como edificio emblemático, que pudiera
albergar el culto de los parroquianos de la época, princiios
del siglo XIX y en previsión de un aumento demográfico.
Considerada por su tamaño como “Iglesia – Catedralicia”,
por sus dimensiones, que son muy amplias, en comparación
con el crecimiento constatado de la localidad.
Fue inaugurada en 1841, y a continuación reproducimos como
contó dicho acontecimiento el Cardenal D. Miguel Payá
y Rico, hijo de la villa:
”El progresivo aumento de esta población
hizo necesaria la construcción de la Iglesia Parroquial nueva,
puesto que la primitiva era del todo insuficiente. D. Pedro Miguel
Ferriz, cedió generosamente el terreno necesario para la
obra, con la sola obligación de que se le celebrare todos
los años una misa rezada el día de San Pedro. A petición
del Cura y el Ayuntamiento de esta Villa, D. Antonio Roca, Gobernador
eclesiástico del arzobispado, dio su permiso para que se
invirtieran en las obras de la nueva Iglesia, 900 pesos sobrantes
de los economatos de D. Serafín Vera y D. José Ferrer,
de esta parroquia. Con esto se abrieron los cimientos y el día
14 de abril del año 1817 se verificó la bendición
del sitio y colocación de la primera piedra. Terminada aquella
función, que fue de mayor alegría para este vecindario,
se verificó luna cuestación por todo el pueblo que
produjo la cantidad de 3180 reales.
Esta y la ya existente, se invirtieron; y sobreviniendo ciertos
incidentes quedó la obra paralizada por espacio de 4 años.
En 1822 predicando en esta la Cuaresma el P. Francisco Monroix,
Capuchino, reconcilió los ánimos y venciendo dificultades
dio un grande impulso a la Fábrica. A petición de
las Autoridades Civil y eclesiástica de la Villa, aprobó
el Jefe del Arzobispado la erección de una Junta que presidida
por el señor cura Párroco que fue de la Villa y compuesta
del Alcalde y otros feligreses de la Parroquia, entendiese en la
administración de los fondos destinados para la obra y en
su dirección. ES un hecho positivo que el celo, perseverancia
y desinteresada administración de esta Junta que todavía
subsiste, han contribuido muy poderosamente, a la terminación
de esta empresa. Desde el año 24 hasta el 36, siguió
la obra con pocas variaciones un curso constante aunque lento; recaudándose
limosnas todos los años al tiempo de las principales cosechas,
e invirtiéndose sin demora. Después de dos años
paralizadas, en el 38 se reemprendió la obra con tal decisión,
que no ha cesado hasta ahora. Entonces tuve el gusto de ser admitido
en la Junta; he asistido constantemente a ella, he intervenido en
todas sus gestiones y testigo presencial de todo, no me es fácil
ponderar el desprendimiento y generosidad con que todo el vecindario
y algunos forasteros han contribuido a la feliz terminación
de las obras: Ricos, pobre, casados, solteros, doncellas; hasta
los niños y niñas han donado sus pobres tesoros a
la Iglesia.
En fin, llegó el momento suspirado: el M.I. Sr. Gobernador
Eclesiástico del Arzobispado, D. Joaquín Ferranz,
me honró en la comisión para bendecir la nueva Iglesia.
Después de un día de ayuno público, el 5 de
Septiembre de 1841 por la mañana, se verificó la bendición
del templo y se cantó una Misa Solemnísima en la nueva
Iglesia, todo con asistencia de la Música y Orquesta de Albaida
y de un inmenso concurso. Por la tarde, cantadas Vísperas
con orquesta, en la antigua Iglesia (Santuario hoy de nuestra Patrona)
se verificó la Procesión, trasladando el Santísimo
Sacramento con una pompa y aparatos difíciles de explicar.
AL siguiente día 6, consagrado a obsequio del Augusto Sacramento.
En los tres días siguientes, 7, 8, y 9, se repitió
la misma función de Iglesia por la mañana, predicando
el día 7 D. Luciano Pon, Cura de Yecla; el 8 el Dr. D. Sixto
Belda, Vicario de Bocairente, y el 9 D. Serafín Vera, ex
–Calustrado, natural de esta. El 8 hubo procesión en
honor de Ntra. Sra. De la Aurora, por la tarde y los tres días
Vísperas solemnes. El 10 se celebró un solemne Aniversario
por los bienhechores de la Iglesia que habían muerto sin
ver el traslado. Todos los días menos el último, hubo
Moros y Cristianos.
No se alteró el orden en lo más mínimo en todo
el curso de las funciones. Así terminaron las Fiestas más
solemnes y gratulatorias que ha visto y tal vez volverá a
ver Benejama, en medio del más extremado jubilo y entusiasmo.
Y para que quede memoria de ello he extendido esta sucinta nota
en Benejama a 12 de Septiembre de dicho año. (1841).”
Esta es la trascripción del documento redactado para tal
fin por el ya mencionado Cardenal Payá.