Varios
núcleos tormentosos afectaron en la tarde de
ayer a la Comunidad Valenciana, dejando cantidades de
precipitación que llegaron a los cinco litros
por metro cuadrado en municipios como la Font de la
Figuera, Ontinyent y Beneixama, según datos facilitados
por el Instituto Nacional de Meteorología (INM)
desde su centro territorial de Valencia.
Los principales núcleos afectaron al norte
de Castellón y al sur de Valencia, extendiéndose
por numerosas comarcas del interior. En todas ellas,
no obstante, las precipitaciones fueron en general
muy débiles, oscilando en numerosos puntos
entre uno y dos litros por metro cuadrado. Según
el INM se recogieron 2 litros en Casinos y Antella
y 3 en el embalse de Arenòs.
En la mayor parte de los casos, las tormentas descargaron
la lluvia en episodios de muy corta duración.
Fuentes del centro territorial de Valencia precisaron
que las lluvias de ayer tuvieron su origen en una
onda térmica que inestabilizó la atmósfera,
favoreciendo la formación de tormentas.
Para hoy, martes, y mañana, miércoles,
se espera una mejoría en las condiciones del
tiempo respecto a las que se dieron en la jornada
de ayer, aunque en las comarcas del interior no desaparece
la posibilidad de que se formen tormentas.
El jueves el INM espera una inestabilización
general en toda España, que ya se notará
mañana por el aumento de la nubosidad, y que
podría derivar en chubascos y tormentas en
el conjunto de la Comunidad Valenciana.