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Algunos historiadores
mantienen la tesis de que en época antigua ya
existían algunos asentamientos a lo largo del Valle de Beneixama.
Ramón Martí Castelló destaca la importancia estratégica del valle
como vía de comunicación, ya en tiempos de los romanos. Así, en la
Edad Media, ya existían dos caminos que hoy conservan su trazado
original. Nos referimos al “Camí de Caudet” y al
“Camí de Xàtiva”. Entre los caminos de nuestro
valle, nos interesa uno al que atribuimos una importancia especial
porqué pensamos que sería el más antiguo o el más importante de este
sector, y que se remontaría, a los inicios de la época romana. Aquí,
con la Vía Augusta1, enlazaría otro camino secundario de
largo recorrido y que discurre por nuestro valle. Se trataría del
camino viejo que desde Caudete iba a Beneixama o, más allá, hasta
Alcoi. Es esta una hipótesis que cuenta con pruebas arqueológicas
contundentes. Cuando pasa por Beneixama, siguiendo la calle Cardenal
Payá, el camino viejo de Caudete adopta la denominación popular de
“camí dels Molins” y se dirige hasta el Salze. Cerca de la balsa de
riego de Beneixama también se han encontrado restos de un
establecimiento de época íbero-romana. La sucesión de estos
yacimientos romanos y la persistencia del itinerario confirman la
vigencia durante más de dos mil años del “camí de Caudet”. Existen
otros yacimientos a lo largo de este camino y a su paso por el valle
de Beneixama, que están en proceso de estudio, y que verán la luz
próximamente. Incluso, se certifica la sucesión de varias culturas
en un mismo lugar, encontrándose restos de cerámica romana y
musulmana, en el mismo lugar. Otro camino importante, citado en
época medieval por algunos geógrafos musulmanes como al-Udri (en
época de los Reinos de Taifas), y, al-Idrisi (hacia la mitad del
siglo XII, terminando el periodo almorávide), es el trayecto Murcia
– Valencia. Existe un interesante trabajo de José Luis Pons y José
Juan Puig, que versa sobre este importante camino en época medieval.
Partiendo de Biar cruza el río Vinalopó cerca del Salze y, después
de la “Venta”, enfila la “Rambla” para atravesar toda la Sierra de
la Solana hasta llegar hasta Ontinyent. Se dirige hasta Xàtiva, y si
el recorrido es en sentido contrario, es decir, desde Ontinyent en
dirección hacia Beneixama, se conoce como el “Camí de
Biar”.
Hay otro aspecto puesto de
manifiesto por algunos historiadores locales, y es la importancia
del agua en el desarrollo de estas comunidades antiguas. La gran
mayoría de estos asentamientos, se localizan cerca del Vinalopó. Es
posible que el agua llegara muy cerca de donde estaban sus casas
cuando el río estuviera en su época de crecida, e inundara las
tierras que posteriormente serían sembradas. Desconocemos
ciertamente la antigüedad de las acequias que aún se conservan.
Según Sergi Selma, la acequia madre pudo construirse a lo largo del
siglo XIII, no encontrándose ningún antecedente de construcción
hidráulica anterior a esa fecha, o sea, en época
romana.
Las primeras noticias
documentales que tenemos sobre Beneixama nos hacen remontarnos a la
Edad Media. Existe constancia de un asentamiento catalano-aragonés
en este territorio, en el año 1248, a tenor de las fuentes escritas.
El nombre del pueblo se menciona por primera vez en el Llibre
del Repartiment.
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